lunes, 4 de abril de 2011

1-Un meteorito perdido

 Un día un triste meteorito vagaba por oscuros rincones del universo, viaja sin rumbo sin razón para existir ni sentimientos que experimentar.
Una noche de oscuridad algo ocurrió, una estrella magnifica y reluciente se fijo en él.
Esa estrella se acerco a él y cogiéndolo entre sus brazos le dijo:
¿Qué te pasa, cual es la razón de tu tristeza y melancolía?
Éste le contesto:
Me siento solo, no sé que hacer ni a donde ir.
La estrella al ver la tristeza en los ojos del meteorito, busco en lo más profundo de su corazón cogiendo una pequeña parte de su luz y se la entregó al meteorito.
Al cogerla este sintió que la felicidad le inundaba, que todo su pesar y malestar desaparecían, no volvería a sentirse derrumbado y solo gracias a esa estrella.
Ese pequeño meteorito triste había renacido como una preciosa y magnica estrella fugaz, desde aquel momento
juntos surcaron los cielos y vivieron grandes aventuras.

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